Organizaciones urbanas. Hacia un cambio de estrategia

Organizaciones urbanas. Hacia un cambio de estrategia

La jornada electoral que nos convocó a elegir gobernantes territoriales para el cuatrienio 2016-2020 significó una importante derrota electoral de las candidaturas de ‘izquierda’. Este artículo complementa la propuesta de construir un programa urbano (vea el artículo), que nos saque del estrecho corsé izquierdista en que nos hemos metido.

Para empezar, quiero destacar los excelentes análisis de Alejo Mantilla[1], José Antequera[2] y Yezid Arteta[3] y un manifiesto que publicó Gustavo Petro[4]. Estos análisis coinciden en revisar los errores al interior de las organizaciones[5] que condujeron a la derrota electoral, que están significando un momento post-electoral tenso en el que se dificulta la convergencia.

Como afirmó Mantilla, “para la izquierda colombiana estas son las elecciones más regresivas de la historia reciente. Es urgente un recambio de estrategia, de programa y de métodos de trabajo”. Y el fundamento de un cambio de estrategia debe estar marcado por el diseño de una agenda urbana común y el análisis dialéctico de nuestra propia experiencia organizativa y en el gobierno. Requiere evaluar qué conserva vigencia y qué no, cuáles tácticas han demostrado mayor efectividad y cuáles son las que fundamentan el retroceso.

Por ejemplo, desde la administración de ‘Lucho’ conocimos la tensa relación de ‘cooptación’ de liderazgos barriales, empíricos en su mayoría, que al irse incorporando al trabajo del gobierno dejaban de participar en sus propias organizaciones. En las organizaciones no desarrollamos una política ágil de promoción de liderazgos barriales como dirigentes políticos y burocráticos, por el predominio de una concepción extremista que desprecia el gobierno público y los acuerdos políticos con otras fuerzas sociales; y por el contrario esos liderazgos terminaron vinculadas a tareas menores en el gobierno, como pequeños gestores de recursos públicos neutralizados en su labor organizativa.

Diseñar ahora una política de cualificación de liderazgos barriales lejana al izquierdismo en el que se estancó una parte de la dirigencia organizativa, ofrece la primera solución evidente a las prácticas caudillistas y devuelve la vitalidad a las organizaciones. Cuando unas personas se dedican a mejorar como cuadros administrativos y burocráticos, otras y otros les reemplazan necesariamente en la dirección de la organización.

Otra experiencia que debe ser evaluada es la que resultó de las insistentes movilizaciones sectoriales y poblacionales que en medio de una fuerte apertura democrática, se insertaron en la cotidianidad de los gobiernos Distritales.

Algunas de esas luchas fueron sobredimensionadas (por ejemplo las políticas públicas de ciclos vitales que tienen impactos mínimos excepto de adultas y adultos mayores) y otras fueron aminoradas dentro de una gran corriente de activismo administrativo que absorbió tremendas movilizaciones como las de las organizaciones feministas y de mujeres, que tardíamente y con poco presupuesto fueron incorporadas a la burocracia distrital. Muchas de estas agendas han perdido el interés para la ciudad y ya no son significativas para reducir la pobreza o la desigualdad.

¿Qué de eso queda? ¿Cuáles siguen siendo las agendas plurales que conduzcan a la profundización de la democracia y a la justicia social? Yo adelantaría que las agendas de los debates sexo-género (LGBTI y Mujeres) y las que confrontan al Racismo son de la mayor importancia estructural, pero como política pública no han logrado tocar las estructuras patriarcales y racistas de la sociedad.

Si la conclusión es que han perdido vigencia, hay que entender que al no haberlas llevado a término es posible que su propia concepción fuera deficiente y en estos tiempos se hace indispensable que la movilización que las respaldaba se vuelva a configurar y a cualificar en sus propios territorios, para amplificarse muy rápido como parte de una agenda global de movilización.

En este sentido nuestros liderazgos deben retomar la confianza en la gente. Las actitudes pedantes que acusan a las masas de haberse ‘condenado a sí mismas’ a condiciones precarias de vida por votar por nuestros contrincantes políticos, sólo amplía la brecha entre la ‘masa’ y la organización.

Hay que cerrar esa brecha volviendo a escuchar y a creer en la gente, entendiendo sus preocupaciones y compartiendo las nuestras. Las organizaciones tienen la virtud de ser un referente de las mejores prácticas que queremos en nuestra sociedad y como dice Antequera, son la primera publicidad que le hacemos a nuestra apuesta política. ¿Y es una buena publicidad de esperanza y virtud, o una mala de exclusión y pedantería?

Acercarnos de nuevo a la base organizativa nos permitirá recoger las preocupaciones globales de la gente en las organizaciones. Con esto se democratiza la organización y se enfrenta a los males del extremismo y el sectarismo. Y atenúa los malos tratos entre organizaciones que a falta de trabajo de masas, van peleando por ahí para raparse mutuamente a las y los militantes decepcionados de la limitada democracia interna.

Notas:

[1] http://colombiainforma.info/index.php?option=com_content&view=article&id=2836

[2] http://palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/autocritica-1-sobre-la-derrota-de-la-izquierda?category_id=138

[3]http://www.semana.com/opinion/articulo/yezid-arteta-la-izquierda-en-colombia-debe-reinventarse-despues-de-los-resultados-elecciones-2015/448484-3

[4] https://www.facebook.com/GustavoPetroUrrego/posts/10153008240225771

[5] Tres elementos parecen reunir las críticas en relación con las prácticas organizativas. (1) La división y pujas internas de las organizaciones, (2) prácticas caudillistas y falta de promoción de liderazgos políticos, y (3) la falta de una agenda común; que siguen siendo barreras organizativas para la convergencia pero sobre todo para mantener vivas y actualizadas las mismas organizaciones.

Lluvia en la selva
Autoridades territoriales en la constitución de 19...
 

Comentarios

No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.
¿Ya està registrado? Ingresa Aquí
Invitado
Jueves, 29 Octubre 2020
Si desea registrarse, por favor rellene los campos de nombre de usuario y nombre.

Contáctenos

  • Bogotá D.C.
  • 301 3667951
  • contactenos@territorioyciudad.org

Síganos en redes sociales